(¡Pánico instantáneo!) La historia de cómo mi amiga de la infancia, con la que tengo mucha confianza, me preguntó: «¿Puedo quedarme a dormir?», y mi cordura no pudo resistirlo
(¡Pánico instantáneo!) La historia de cómo mi amiga de la infancia, con la que tengo mucha confianza, me preguntó: «¿Puedo quedarme a dormir?», y mi cordura no pudo resistirlo